lunes, 20 de enero de 2025

Mi Barrio y Yo (04/05/2015)

Estaba pensando en mi barrio, en los pibes de mi barrio; porque yo soy del barrio ¿vio? Como V8, HERMÉTICA y ANIMAL Me acuerdo de mis primeros pasos por los recitales, allá por fines de los 90’s principio del 2000: Allá, cuando muchos de los que me leen y hoy hacen pogo a mi lado estaban naciendo. Los más grandecitos sabrán que ser del palo en esa época no era muy fácil; internet no existía y para tener la música que queríamos teníamos que comprar originales; y como no había YouTube ni JDownloader grabábamos de un casette a otro o de CDs a casettes si tenías suerte. Pasábamos el día escuchando la vieja LA ZONA FM con el REC y el PAUSE preparados; teníamos a Petriz en MuchMusic y MTV aún no era Mierda TV. Pero retomemos lo del barrio; recuerdo que estaba en plena adolescencia cuando arranqué en el rock: la única mina en mi barrio y en mi escuela con esa actitud. Nunca me caractericé por ser la “minita linda”, la “princesita de papá” o la “chica sexy que todos invitan a bailar”; tampoco me importaba. Nunca me definí por la mirada de los demás, jamás me importó ser la perrita sensual o la boludita a las que todos miran por menear el orto, por sonreír por todo, por hacerme la neneta, la nena buena, la dulce y tierna. Eso de la ropa de marca, los modelitos masivos, la tendencia impuesta siempre me generó rechazo. Y ahí estaba yo: con la pollera del uniforme hasta casi las rodillas, medias casi hasta la pollera; la camisa enorme transparentando la remera negra, zapatillas skaters, la mirada al frente y los pasos firmes. Walkman al palo escuchando Slipknot, Kittie, ANIMAL y TOOL. Mis vecinitas, por el contrario, escuchaban cumbia, pop comercial y brasileros de moda. De más está decir que para ellas estaba loca y me lo hacían saber cada vez que tenían la posibilidad: gritándome insultos, haciendo oídas, gestos y burlas. No voy a mentir diciendo que no iba al boliche, porque me encanta bailar; pero conocí las bandas locales, los antros del rock, el pogo y la hermandad. Y descubrí que no estaba sola: En el inframundo éramos legión. Los pibes del barrio empezaron a crecer, y en las filas del pogo los encontré. Y fuimos 2, luego 5, después 20 y hasta más; zafando de la cumbia del barrio, del chetaje del pop. Las que me bardeaban me empezaron a buscar, a saludar, a conversar; ellas salieron con algunos de los pibes y nunca las vi en un recital. Limp Bizkit pasó de moda, afortunadamente como su interés por mí. “En bondi, a dedo o a pata”, en bici o en skate íbamos juntándonos los del barrio, los de MI BARRIO, el barrio “grasa” que me vio nacer y cuidándonos como hermanos llegábamos al Local Bizarro de la Calle Jujuy, al Sindicato de Panaderos, a la Fundación Eva Perón. Éramos chicos y nos guardábamos la plata del pasaje de colectivo y de la merienda para tener para nuestra entrada, para nuestro vino; y si nos pagaban la entrada o podíamos pagarle la entrada a alguien éramos Gardel. Ser mujer del palo no era nada glam: antes las tachas, las cadenas, los borcegos y el heabang no desfilaban en pasarela ni eran muñequitas de colección: era lo feo, lo raro, la enfermedad y la destrucción. No generábamos ardorosa pasión sino temor; no se morían por nosotras al pasar ni nos piropeaban: nos miraban feo y cruzaban la calle. Éramos uno más de los pibes y ninguna de nosotras meneaba el totó. Todo en el barrio se gestó. De los fondos olvidados el grito se elevó y en los oídos inadaptados explotó. Las Mil y el Laguna Seca: cuna de bandas y fans; semillero de rockers, metaleros y punks. Somos de barrio adentro con orgulloso poder. Fuera de las 4 avenidas nació la revolución porque los acomodados bonitos no saben de rebelión. Somos de barrio cumbiero, futbolero y grasún; somos de ahí bichos raros que se negaron a encajar, no esperamos ni queremos ningún tipo de aprobación; somos los que somos: así fuimos y así será. Las modas y el tiempo pasan, la pasión crece y seguimos igual: Más viejos, más juntos, más del palo y MUCHOS MÁS. Somos padres, somos tíos, somos hermanos mayores; luchando para que la movida no desaparezca, para que la movida siga en pie, para que nuestros hijos, nuestros sobrinos y nuestros hermanos menores vivan con la misma pasión lo que nos hizo ser quienes somos.

SALUD POR MI BARRIO Y LOS PIBES DE MI BARRIO!!! SUS RISAS AMIGAS ALEJARON MI SOLEDAD. ESOS MOMENTOS QUE VIVÍ NO HE DE OLVIDAR JAMÁS!!!


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